miércoles, 24 de junio de 2015

De rankings universitarios y otras cosas

Cada cierto tiempo aparecen rankings de las mejores universidades. Es necesario preguntar qué factores utilizan para la medición y qué consecuencias generan en quienes observan rankines; ¿es una forma subliminal de publicidad? Nuestra universidad nacional (UNSA) está muy lejos de los primeros lugares. ¿Por qué? Quiero hacer una comparación.

La PUCP ubicada dentro de las 20 buenas universidades de Latinoamérica, marca la diferencia por dos circunstancias, tomo como referencia a la Facultad de Derecho.

La primera: La gente lee. La afirmación que realizo obedece a todo un sistema, donde los profesores dejan lecturas a sus estudiantes. Y éstos últimos no llevan más de 5 cursos semestralmente (por la dificultad del curso). El estudiante promedio lee porque concentra sus energías en 5 cursos, normalmente, además los estudiantes experimentan que si no leen, aunque sea un poquito, jalarán el curso inexorablemente.  Otro detalle está en la carga de lectura, por ejemplo, para cada curso, digamos Contratos o Administrativo, tienes el material de lectura disponible desde la primera semana. En añadidura, sin duda, está la calidad de los profesores que contrata la PUCP y la inversión realizada.

La segunda: Hay orden. La programación de los exámenes y el contenido (silabo) a desarrollar lo obtienes desde el primer día clases. Es decir, llegas, asistes a tu clase matriculada, tomas tu asiento cómodamente y recibes tu silabo, el profesor te explica con parsimonia la forma de evaluación, y si vas revisando el sílabo sabes el día, la hora y la clase de tu examen final. Nada del otro mundo, sin duda. Esta organización se explica por el buen funcionamiento de los administrativos y la gente a cargo. Una peculiaridad, las fechas de control de lectura y exámenes no se suspenden.

Otros factores, no minúsculos, son la posición protagónica que ocupa la Facultad de Derecho dentro de la PUCP, esta facultad, exagerando, es la bandera de la casa de estudios, y la política institucional de la facultad hacia sus estudiantes. La política institucional desea estudiantes ocupando puestos- altos mandos- de decisión en el sector público y privado.

Desocupado lector, no intento hacer una comparación para afirmar que nuestra realidad es triste, porque no es así. La gente lee y hay orden en dicha casa de estudios por razones de índole económico, estructural, calidad de profesores, política institucional etc.  Son objetivos ya alcanzados por ellos, mientras nosotros deberíamos alcanzar esos objetivos o trazar nuevos a corto plazo, el cómo es nuestra tarea. Decía el poeta “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Como estudiantes – a pesar de la adversidad infranqueable y causas ajenas como los malos profesores- procuremos leer, investigar y producir, hacerlo expansivo para que sea la regla, no la excepción, crear grupos de estudios o asistir a ellos, por ejemplo: integrar el aplomado Taller de Derecho Administrativo es una gran opción o generar otros Talleres. Y por qué no, animarnos a plantear un nuevo plan de Estudios.

Para generar equilibrio, el último intento de otorgar una semana de exámenes parciales en la facultad de Derecho es alentador;  sobre esto necesitamos insistir, institucionalizarlo, tener fechas fijas y evitar la acumulación de prueba en un día. Desechemos creencias deleznables como afirmar que los estudiantes de Mengana universidad tienen mayor capacidad.


Por último, la parte del orden interno se legitima en la acción de los representantes estudiantiles y los administrativos, nuestra labor está en leer, investigar y juntar a tus amiguitos, amigotes para hablar de Derecho, entre otras cosas peores o mejores.

Escrito por: Boris Apaza

1 comentario:

  1. Julio Cortázar ha sido mi eswcritor favorito por su genialidad en jugar con los planos de realidad.

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